• Sandra De la Torre Zavala

¡No esperes a regresar!. Piensa como mejorar tus espacios HOY

Sabemos que los espacios de trabajo han evolucionado enormemente en los últimos años, y que la tecnología fue una gran variable en este cambio. Pero lo que realmente cambió principalmente se rigen en 2 puntos:

  • El enfoque ya no es a jefes y dueños, sino a los colaboradores como músculo, fuerza y motor de cualquier empresa.

  • La forma en que se cubren ciertas necesidades de los humanos a través de la tecnología. ----- > eso impacta directamente en la forma en que se desarrolla la psique, la velocidad en que nos vemos, en que adquirimos información, en que comunicamos, nos relacionamos, interactuamos. Y ya hemos escuchado mucho sobre la integración de nuevas generaciones con nuevas formas de concebir el trabajo e interactuar, y esto por consiguiente obligaba a hacer un cambio en la forma de distribuir y diseñar los espacios.

De la misma manera también sucedieron otras cosas: la importancia que ha ido creciendo para integrar iniciativas sustentables y tecnológicas, regulaciones de seguridad y cumplimiento de códigos, han sido un gran factor. Y definitivamente por consecuencia ha creado espacios que mejoran la forma de trabajar, de vivir los espacios, aumentan la psicología ambiental que al final impacta en productividad, salud mental y psicológica. La investigación de muchas variables y factores que al final se han ido integrando en el diseño y construcción de los edificios y espacios.


Pero, ¿qué pasa ahora?. La tecnología está teniendo un impulso y significado increíble en nuestras vidas con la situación actual, donde ahora en lugar de alejarnos, POR FIN está logrando su cometido que nos está ACERCANDO Y CONECTANDO realmente. Estamos aprendiendo a usar la tecnología como realmente lo que es, una herramienta. Pero… si, así es, hay muchos peros, nuestro cuerpo y mente no están diseñados para vivir saludables sin tener contacto físico con los que más queremos, y sabemos por muchos estudios a lo largo de cientos de años que es una necesidad de supervivencia y calidad de vida el poder relacionarnos. Hace como 15 años leí un libro donde hablaba de varias cosas de Auschwitz Birkenau (1940-1945), y aunque el experimento que voy a contar es una de las cosas más crueles que pudiera imaginarme, probó algo de manera contundente: Se hicieron dos grupos de 10 bebés cada grupo. Al grupo A se le dio toda la comida, cobijo, vacuna y cuidados fisiológicos que requiere un bebé, pero no tuvo ningún contacto físico con nadie. No se le cargaba, no se le besaba ni tocaba al cuidarlo. Y el grupo B no se le nutrió ni cuidó con medicinas o vacunas debidamente y a tiempo, pero estaban siempre atendidos con cariños, cargados, besados. Desgraciadamente, ningún bebé del grupo A sobrevivió.


¿A qué punto quiero llegar?. Hemos observado en esta situación que además de perjudicar muchas cosas, también está ayudado a que muchos se replanteen las prioridades de su vida. Cuántas personas están encerradas en su casa haciendo home-office, pero lidiando con un nivel de estrés por no poder tener actividades que disfrutar y de esparcimiento, no tener contacto con gente, estar estresado por familiares y amigos enfermos. Probablemente estamos trabajando muchísimo “más productivo” y trabajando más horas, pero con problemas de caída de pelo, insomnio, problemas de peso, hipertensión, ansiedad, irritaciones en la piel extraños, visitas al médico por malestares o problemas en algún órgano… y sé que podría seguir con una larga lista.


Cuando escucho a tanta gente re-pensando el ¿cómo le vamos a hacer al regresar a nuestros espacios de trabajo?, me pongo a pensar en lo que estamos dejando de repensar y reestructurar de cómo lo estamos viviendo ahora que nos está afectando ¡HOY!.


Y en cómo le vamos a hacer para mejorar la situación actual porque nos estamos enfermando mental/psicológicamente, y físicamente. ¿Qué están haciendo las empresas para MEJORAR LA SITUACIÓN ACTUAL?. No se trata de solo reestructurar el hoy, o solamente el regreso, sino rediseñar ambos. Llevamos ya 6 meses, faltarán 6-8 meses más, y será insostenible seguir viviendo tanto tiempo más sin mejorar nuestro ambiente y dinámica actual HOY. Y no sólo eso, ¿Cómo haremos para que ese estrés mental y físico que ya estamos viviendo, no se incremente al regresar a un espacio en donde ahora habrá un aumento de riesgo de contagio.? ¿Quién podrá aumentar sus niveles de “paz”, o bajar sus niveles de “estrés”, si estoy en un espacio en donde no tengo idea cómo se está cuidando el otro? “¿A qué hora desinfectaron?, ¿Con que sanitizaron? ¿Realmente se habrá muerto el virus? ¿el aire estará contaminado?”. Pensar al salir de la oficina: “¿Qué habré tocado? ¿y si me contagie? ¿y si contagio a mi familia?”.



¿Cómo podemos apoyar los que diseñamos los espacios públicos, comerciales, de trabajo etc., a que el estado mental y el estrés actual, y al regreso, potencialice el bienestar y calidad de vida?. Sé que en nuestras redes, y ahora por medio de este blog, hemos compartido que impactar en la psicología ambiental de los espacios interiores no es una opción para los interioristas, es nuestra obligación y debería ser nuestro OBJETIVO PRINCIPAL. Así como el ingeniero civil tiene la responsabilidad de diseñar estructuras que soporte el edificio y mantener seguro al ser humano y contexto, y el eléctrico debe cumplir con códigos y cálculos para mantener equilibrada las cargas entre los cables, que ayuda también a al eficiencia de la energía y a la seguridad de todos para evitar accidentes, así el diseñador interior es el 100% responsable de mantener la psicología ambiental interior. Si no es él, ¿acaso hay algún otro?. Las decisiones que toma impactan directamente en el comportamiento y psique de los seres vivos.


Sabemos que cada quien desde su realidad tendrá restricciones de espacio, presupuesto, logística, circulación, calidad del ambiente, etc. Pero hemos pensado en algunas acciones sencillas que puedan aportar HOY a todos a mejorar nuestra salud mental, física, psicológica, funcional, entre otros, en los espacios que vivimos. Algunos van orientados a lo espacial, al mueble, a la operación, a los acabados, pero todos pueden aportar un poco a mejorar las condiciones actuales:

  • La iluminación natural para mejorar la calidad del aire, también disminuye el nivel de concentración de ácaros, gérmenes, virus, etc.

  • La integración de elementos biofílicos, vegetación natural y conectarnos con la naturaleza genera índices menores de estrés y ansiedad laboral, y logra una restauración mental más eficiente.

  • Si no se tuviera un espacio abierto en el edificio o en tu casa, obligarte a tener rutinas o espacios donde te des 20 minutos en la mañana y 20 minutos en la tarde para tener contacto con la naturaleza y el exterior real (fuera de un edificio). Si a esto se le puede sumar que sea en un rato de meditación, el impacto puede exponenciar positivamente y realmente lograr un cambio tangible.

  • Cuidar la orientación de las áreas de alta concentración para no tener la principal circulación de gente a las espaldas de quien está sentado trabajando.

  • Asientos individuales: en las áreas comunes buscar diferentes alturas, tamaños de los asientos, y ubicar una distribución con la suficiente distancia que obligue a que convivas con la distancia necesaria, sin que tu tengas que estarte preocupando por lograrlo, si no el espacio te obligue a vivirlo así.

  • Trabajar sobre mejorar el diseño acústico que redirigen la voz cuando se está en espacios a distancia, para no tener que levantar la voz para que me escuchen.

  • Los espacios con asientos que tengan mesa individualizada, para no tener que compartir las barras o mesas donde otras personas pudieron haber también recargado sus manos.

  • Poner puntos de auto-sanitización de muebles (como en el gimnasio), que cuando dejas tu asiento y tu mesa puedas pasarle una toallita con cloro, o un spray con trapo y dejarla limpia (creación de cultura).

  • Integración de productos de sanitización basados en tecnología efectiva (FAR-UVC, UVC, NANOTECNOLOGÍA), que realmente asegure la sanitización frecuente y constante de aire en los espacios interiores, y más los que no tienen ventilación natural. (ver más www.tresismo.com/wellness).

  • Dividir el piso para re-dirigir circulación sin que tengas que concentrarte demasiado en la distancia entre las personas, sino que los propios elementos que “estorban” nuestro caminar nos guían en el camino y dirección adecuada (macetas, colores, cambios de texturas en pisos, iluminación).

  • Evitar elementos que puedan usarse como “barandal” o recargadera en espacios donde no es necesario u obligatorio por código o diseño universal.

Y algunos otros puntos que creo que ya hemos escuchado mucho:

  • Automatizar puertas, reducir superficies, y poner puntos de sanitización (ya lo hemos escuchado mucho).

  • Uso de materiales que no acumule gérmenes, ácaros, virus, etc., o que no se mantenga tanto tiempo activo.




Y algo que ESTÁ SIENDO UN PUNTO EXTREMADAMENTE IMPORTANTE para la industria HOTELERA Y “RETAIL”: Comunicación visual, señalética, pantallas y estrategia de Marketing informando todas las estrategias que estás incorporando para mantener tus espacios saludables y seguros. Prácticamente tendrá más éxito y más consumidores no sólo el que implemente las mejores estrategias, sino quien sepa comunicarlo mejor.


Si quisieras implementar alguno de estos puntos, o bien, lograr inclusive alguna certificación de tus espacios para mantenerles más saludables y seguros, escríbenos a tuproyecto@tresismo.com


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